Las grúas industriales son maquinarias indispensables en distintas industrias. Su uso se remonta a antiguas civilizaciones como la sumeria, egipcia y persa, y hay registros que indican que la grúa deriva del puntal de carga. En la antigua Grecia había grúas que funcionaban por fricción y eran accionadas con el empuje de animales u hombres. Por supuesto que estas grúas primigenias fueron utilizadas para la construcción de templos, estructuras monumentales o palacios.

En la arqueología de las primeras maquinarias para levantar toneladas en piedra, hay hallazgos del siglo VI, que son bloques de piedra con marcas que indican que eran destinados para levantar cargas. Si bien la invención del torno y la polea fue un cambio importante en la fuerza vertical y el levantamiento de peso en piedra para construcciones, también desplazo a la rampa como mecanismo para empujar. Las primeras grúas podían cargar entre 15 y 20 toneladas de bloques de piedra, lo que es ya bastante si se considera la construcción de estructuras y columnas monolíticas.

El desarrollo de las poleas y su perfeccionamiento hizo que las grúas aumentaran su tamaño y permitió que se pudieran levantar más peso.